Jueves , abril 18 2019

Suscribete gratis a nuestro boletin semanal

VISIONA . DESARROLLADORES . CONECTADOS .

Suscribete nuestro boletin semanal

PATROCINADORES
.
Home / Automatización y Robótica / Útil o inteligente, el gran dilema de los sistemas tecnológicos

Útil o inteligente, el gran dilema de los sistemas tecnológicos

De acuerdo a una especialista de la industria, en el mercado pueden existir productos que dicen ser inteligentes, pero al poco tiempo son desechados por los consumidores debido a que son inútiles.

ElectronicosOnline.com Magazine / Oswaldo Barajas

En una era donde la etiqueta “smart” rige casi todo lanzamiento de nuevo producto o servicio, los usuarios deberían asegurarse que lo que van a adquirir realmente sea útil y les ayude a facilitar sus labores cotidianas.

       

En un artículo publicado por la IEEE Spectrum, analistas refieren que en la actualidad el mercado está inundado de soluciones inteligentes, y aunque verdaderamente muchas de estas lo sean, el usuario debe evaluar si el producto cumple con la utilidad deseada.

El informe toma como ejemplo lo que sucede con los actuales asistentes inteligentes como Alexa (Amazon), Home (Google), Cortana (Microsoft) o Siri (Apple), mismos que han comprobado en cierto modo la eficacia para reducir el tiempo de ejecución de comandos sobre dispositivos móviles, ya que al lanzar una orden verbal, el asistente lo procesa y lo convierte posteriormente en un comando asociado que inmediatamente retorna respuesta, haciendo que el usuario no teclee más de la cuenta.

Muchas personas en la actualidad realmente no tienen idea de para qué sirven o cómo pueden aplicar los productos inteligentes, por lo que un muchos casos terminan en los cestos de la basura, afirma especialista de la IEEE Spectrum.
   

En esta misma semántica, puso como ejemplo algunos accesorios o ‘gadgets’ electrónicos que a menudo son obsequiados en temporadas festivas como Navidad, y que se caracterizan por contar con recursos de conectividad o automatización, sin embargo, al poco tiempo son desechados por quienes lo recibieron quizá porque no supieron cómo programarlos, o simplemente porque no le encontraron una aplicación útil.

“Muchas de estas compras serán devueltas. O se desecharán después de muchas actualizaciones o problemas de seguridad. Quizás los dispositivos más afortunados encuentren hogares con amigos expertos en tecnología. Pero la mayoría serán abandonados de una forma u otra, porque la mayoría de los dispositivos inteligentes en el mercado son estúpidos”, reconoció Stacey Higginbotham, responsable del informe.

- PUBLICIDAD -

“Durante los seis años que cubrí el segmento de dispositivos domésticos inteligentes, estos presentaron a sus propietarios cuatro problemas reales: primero, los dispositivos eran caros. Tampoco ofrecían mucha funcionalidad más allá del control remoto desde una aplicación. Aún más frustrante, hacer que los dispositivos de diferentes proveedores fueran compatibles era difícil. Pero quizás el mayor problema es que los consumidores no tenían idea de qué hacer con estos dispositivos”, puntualizó Higginbotham.

De acuerdo a la especialista, las compañías encargadas de diseñar estos productos se han percatado de este gran problema y se han dado a la tarea de crear soluciones que realmente sean útiles a los usuarios, y que principalmente sean fácilmente manipulados y no tan complejos.

“Afortunadamente, eso está cambiando: ahora hay usos más significativos para los dispositivos inteligentes porque los dispositivos inteligentes finalmente están a la altura de su nombre. Las empresas ahora están diseñando productos que utilizan inteligencia artificial. Junto con esa inteligencia, el crecimiento de la voz como interfaz de usuario ahora puede proporcionar interacciones sin esfuerzo”, agregó Stacy.

Un asistente de cocina que al decirle solo el tipo de carne y grosor controle automáticamente el tiempo de cocción, realmente es útil pues los cocineros ya no deben calcular o investigar esta información.
     

Un ejemplo de esta situación son las cámaras de visión artificial, las cuales, dijo, pueden realmente ser inteligentes pero no útiles. Si una cámara que notifica al usuario que vio algo, y otra cámara que además de informar al usuario que vio algo, le dice qué fue exactamente lo que vio y además, aplicando Inteligencia Artificial, es capaz de discernir si el objeto detectado representa un peligro o no, en lugar de solo estar enviando notificaciones que a la postre solo exacerbarán a los usuarios.

“Con un dispositivo conectado, los fabricantes pueden integrar inteligencia en la aplicación que lo acompaña para que el usuario no tenga que pensar en ello. Por ejemplo, la cocina de Joule Sous Vide no tiene una interface: todo está integrado en la aplicación para ayudar a los cocineros a eliminar las conjeturas de la cocción. El cocinero le dice a la aplicación qué carne o verdura hay en la bolsa y su grosor aproximado, y desde allí Joule establece la temperatura y el temporizador en nombre del usuario”, refirió Higginbotham.

De forma puntualizó que es importante que también las compañías y también los emprendedores identifiquen y acepten si verdaderamente el producto que contemplan para diseñar y lanzar al mercado es más útil que inteligente.

- PUBLICIDAD -

Revisa también ...

El futuro de la agricultura será al interior de las casas

Para el Foro Económico Mundial (FEM) el alimento de la humanidad se cosechará en las …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *