Martes , noviembre 20 2018

Suscribete gratis a nuestro boletin semanal

VISIONA . DESARROLLADORES . CONECTADOS .

Suscribete nuestro boletin semanal

PATROCINADORES
.
Home / Industria y Negocios / Inmigración y preferencias sexuales aumentan la tensión laboral en Silicon Valley

Inmigración y preferencias sexuales aumentan la tensión laboral en Silicon Valley

Empresas como Amazon, Facebook, Google y Microsoft, se enfrentan a una nuevo rechazo colectivo por parte de aspirantes a puestos tecnológicos quienes consideran cuestionables sus posturas en torno a derechos humanos, inmigración, ideologías y preferencias sexuales.

ElectronicosOnline.com Magazine / Oswaldo Barajas

Cada día son más los profesionistas que rechazan ofertas laborales de empresas tecnológicas debido a cuestiones relacionadas con la postura de las compañías y su trato hacia los inmigrantes, mujeres y comunidad LGBT.

 

En un informe publicado por la revista IEEE Spectrum, se revela que diversas compañías pertenecientes al denominado Valle del Silicio, se han enfrentado a un creciente descontento por parte de empleados que externan sus preocupaciones ante las formas en que las empresas implementan sus culturas internas de trabajo, además del presunto trato despectivo hacia inmigrantes, mujeres y empleados LGBT.

El documento expone el caso de Anna Geiduschek, una profesionista ingeniero de software actualmente empleada de Dropbox, quien rechazó recientemente la oferta de un reclutador para la cubrir una vacante en el área de servicios web en Amazon, sin embargo, aunque la propuesta resultó buena en sentido financiero, Geiduschek desechó la oportunidad debido a que considera que la organización carece de sólidas líneas de cultura y respeto a sus trabajadores.

“Estoy segura de que trabajas en AWS (siglas en inglés para Amazon Web Services) resolviendo diversos problemas técnicos muy interesantes, sin embargo, nunca consideraría trabajar para Amazon hasta que canceles tu contrato de AWS con Palantir”, fue la respuesta que envió Geiduschek al contacto de Amazon que le envió la proposición laboral, y la cual compartió en su cuenta de Twitter.

Por su parte, Jackie Luo, ingeniero de software en Square, tomó una postura similar con un reclutador de tecnología que lo contactó para trabajar en Google con un proyect sumamente atractivo con el cual el gigante tecnológico pretende regresar al mercado chino con una versión de su motor de búsqueda.

“No voy a considerar un trabajo en Google, ahora o en el futuro, a menos que se replantee seriamente la forma de hacer negocios, poniendo los derechos humanos antes de las ganancias”, escribió Luo al reclutador en un correo electrónico (que también publicó en su cuenta de Twitter).

Lo que parecen ser políticas empresariales desacertadas por parte de estas compañías que han comenzado a experimentar estas reacciones por parte de profesionistas tecnológicos detractores a sus estructuras institucionales, están impactando de manera tajante también en sus propios trabajadores.

- PUBLICIDAD -
Cada día crece el rechazo o descontento de la masa laboral hacia las grandes empresas tecnológicas del Silicon Valley por el uso desconsiderado o inapropiado de las altas tecnologías y las cuestionables políticas internas del trato a trabajadores.
   

Recientemente, miles de empleados de Google exigieron que la compañía dejara de trabajar con el Pentágono para desarrollar tecnología con fines militares, lo que puso en aprietos a a la firma, la cual inmediatamente buscó tranquilizar a sus empleados incómodos al declarar que no renovaría su contrato con el Pentágono, emitiendo un conjunto de principios éticos para usos futuros de las tecnologías desarrolladas por Google.

Los trabajadores también han firmado cartas abiertas oponiéndose al contrato de Microsoft para el programa de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la venta de tecnología por parte de Amazon a Estados Unidos para el reconocimiento facial con fines de inmigración

En el caso del Proyecto Maven, es un programa militar que involucra el uso de Inteligencia Artificial, Machine Learning y Aprendizaje Profundo de Máquinas, es impulsado por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, donde Google también participa, no obstante, decenas de empleados de la compañía han suscrito una petición interna para exigir a los directivos de la empresa su salida del proyecto, el cual significa un ingreso de 70 millones de dólares para la firma.

Esta polémica iniciativa pretende acelerar el análisis de datos capturados por dispositivos inteligentes como los drones en acciones de espionaje y clasificación de imágenes de objetos y personas para su uso militar. Según destaca el diario norrteamericano The New York Times, van más de 3,100 firmas de empleados las que se han reunido para pedir se detenga la participación de Google en el Proyecto Maven.

La respuesta de Google ante la oposición a este controvertido proyecto es negar que su tecnología desarrollada para el Pentágono pueda tener una aplicación maliciosa.
   

“Creemos que Google no debería estar en el negocio de la guerra”, dice la carta dirigida a Sundar Pichai, director ejecutivo de Google, y se extiende la petición para crear una política organizacional en la que “nunca se construirá tecnología de guerra”.

A pesar de que las grandes compañías han manifestado su tolerancia a la libre asociación y pronunciamiento ideológico, cultural o sexual de sus empleados, cada vez más trabajadores, principalmente colaboradores de áreas de desarrollo de tecnología, como ingenieros e investigadores, se han unido en un movimiento laboral para presionar desde sus respectivos trabajos a fin de que las compañías se solidaricen con los entornos multiculturales, con la comunidad LGBT, la equidad de género, la igualdad de oportunidades y principalmente para la detracción a ser partícipes en el desarrollo de tecnología militar o espionaje que afecten a las sociedades.

Algunos empleados de tecnología han unido esfuerzos creando movimientos como #TechWontBuildIt liderado por el grupo de defensa laboral Tech Workers Coalition, organizaciones que pretenden diseminar las desventajas de permitir que las compañías tecnológicas se involucren en programas militares, y también de aquellas organizaciones que no respetan los derechos de sus propios trabajadores.

- PUBLICIDAD -

Revisa también ...

Distribuidores de electrónica crecen en AL

America II Electronics se convierte en uno de los brokers independientesmás fuertes del segmento tras …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *