| Tweet |
|
|
|
La propiedad intelectual generada en las universidades en muchos queda solo como proyectos académicos, y desafortunadamente no emerge para ser tomada en cuenta por la industria. Una solución podría ser una técnica basada en el ‘crowdsourcing’, sugiere una PyME norteamericana.
(ElectronicosOnline.com Magazine / Oswaldo Barajas)
Existe en la actualidad una cruda realidad relacionada con la propiedad intelectual generada en las universidades. Al mismo tiempo, el tema poco ha sido profundizado por autoridades de gobierno o incluso por la propia industria para crear un espacio en donde las la propiedad intelectual y patentes puedan ser promovidas para que no solo se queden en el archivo tesista de la institución, sino maduren como proyectos de negocios o bien se sumen a la innovación de muchas compañías de base tecnológica.
Pero si al interior de las universidades existen las condiciones pertinentes para generar suficiente propiedad intelectual capaz de ser adoptada a nivel industrial por las compañías, ¿qué sucede entonces con todo ese material, y porqué no es emergido el mismo como instrumentos utilizables por las compañías?
En respuesta a esta clase de respuestas, echar un vistazo al archivo editorial en internet de las fuentes informativas veraces puede servir para armar este complejo rompecabezas, y de esta manera extraer sencillamente los comentarios particulares que más convengan a nuestras inquisiciones.
Un ejemplo de esta cascada informativa vertida a la red, es el artículo “En el sótano, registro de patentes universitarias”, publicado en noviembre de 2011 por el diario mexicano El Economista, el cual dedicó un espacio editorial para exteriorizar la condición de este país en términos de generación de propiedad intelectual universitaria, y expone que 2008 a 2012 se habrían sometido aproximadamente 7 mil 537 solicitudes de patentes al Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual (IMPI), de las cuales 478 fueron elaboradas por universidades.
Aunque a diferencia de otros países industrializados, México se encuentra por debajo de la media internacional en este ámbito, existe una buena cantidad de solicitudes de patente que bien podrían ser evaluadas por la industria o inversionistas para poder elevarlas a una categoría comercial.
|
|
|
|
Pero la situación a detalle resulta más compleja y no es sencillo madurar una iniciativa que transfiera de una manera más pronta todo ese caudal de propiedad intelectual universitaria hacia la industria, pero para una pequeña empresa (start-up) o PyME norteamericana, cree que una solución viable para resolver esta problemática, sería la instauración de un método basado en ‘crowdsourcing’.
La propuesta
En el mundo de las PyMEs (Pequeñas y Medianas Empresas) o como son conocidas en Estados Unidos, ‘start-ups’, existen diversas propuestas para acelerar los productos y/o servicios de distintos sectores industriales. Pero en el caso de la recientemente constituida start-up bajo el nombre de Mablar, hacer énfasis en la propiedad intelectual generada en las universidades para que este material ´pueda ser transferida a la industria, es su principal proyecto de negocios y el denominado ‘crowdsourcing’ o colaboración social colectiva su principal herramienta de trabajo.
La University Patent Scorecard de Estados Unidos, presentó un estudio en donde se muestra el comportamiento nacional de ese país entorno a la generación de propiedad intelectual y en el estudio expone la actividad de aproximadamente 122 universidades norteamericanas.
La propuesta empresarial de Mablar gira entorno a la propiedad intelectual, y no solo a las patentes académicas recientes, sino aquellas que se generaron en años pasadas y que simplemente quedaron como parte de un proyecto universitario pero no fueron más allá.
El método basado en crowdsourcing de Mablar, radica en invitar a las personas a que planteen problemas cotidianos y una vez establecida, ejecutar una búsqueda en los archivos universitarios para encontrar una solución con una tecnología ya existente.
Siguiente Pagina:
| Tweet |
|









